Viernes, 18 Marzo, 2016 - 09:45

La consellera de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio, María José Salvador,visitó ayer en Altea las obras de modernización de la Línea 9 del TRAM Metropolitano de Alicante (Benidorm-Dénia) que Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) está realizando entre Altea y Calp con un presupuesto de 9,2 millones de euros.

 

Salvador ha señalado que "hemos comprobado con satisfacción que las obras evolucionan de manera muy positiva", por lo que ha anunciado que "el tramo afectado se podrá reabrir a la circulación el próximo mes de mayo". Cabe señalar que, mientras está interrumpido el servicio entre Altea y Calpe, FGV pone disposición de los usuarios desplazamientos en autobús con el mismo recorrido. Una vez reestablecida la circulación, los trabajos de mejora de la infraestructura proseguirán, pero ya sin tener incidencia en la movilidad de los trenes.

 

La consellera ha destacado que "ésta es una línea centenaria que la Generalitat está adaptando a las necesidades y exigencias del siglo XXI en el que vivimos para poder mejorar así las condiciones de seguridad y confort de la misma".  

 

Las obras que se realizan afectan a la renovación, modernización y revisión integral de dicha Línea 9 para obtener finalmente una infraestructura mejorada en sus niveles de seguridad y comodidad para los usuarios. Se trata de una infraestructura diseñada y construida a principio del siglo XX que ha funcionado de forma prácticamente ininterrumpida hasta hoy en día y que requiere de actualización para mejorar su nivel de servicio. En 2015 se conmemoró el centenario de la llegada del ferrocarril a Dénia.

 

Las obras contemplan dos grandes actuaciones. En primer lugar, está la renovación integral de la superestructura de vía, que incluye la renovación completa de la vía con carril UIC 54 en barra larga soldada y la renovación también de los desvíos en las estaciones de La Olla y Estación de Calp, así como el resto de aparatos (encarriladoras a la entrada de los puentes metálicos, aparato de dilatación a la entrada del puente Algar y al final de la obra).

 

La segunda es la modernización y revisión de la infraestructura existente, que incluye la mejora de algunos aspectos como sustitución de viaductos, adecuándolos a la normativa vigente, rehabilitación y refuerzo de tableros metálicos en los viaductos del río Algar y Mascarat.

 

La rehabilitación de dichas estructuras ha consistido en la limpieza mediante arena a presión, imprimación de los perfiles actuales y pintura de toda la estructura, además de la adecuación de pasillos y barandillas de seguridad.

 

También se ha acometido la rehabilitación de los túneles de línea de Altea 1 (96 metros lineales), Altea 2 (138 ml), La Galera (132,70 ml), Mascarat 1 (78 ml), Mascarat 2 (156 ml), Mascarat 3 (16 ml) y Maryvilla (219 ml); la mitigación de riesgos geológicos en taludes de trincheras y terraplenes incluidos nuevos falsos túneles en Altea (93 ml), boca sur del túnel de la Galera (23 ml), la trinchera roja 1 (185 ml) y trinchera roja 2 (90 ml).

 

Al mismo tiempo, se está instalando el sistema de señalización, energía y comunicaciones. El sistema de señalización permite formar con máxima seguridad los itinerarios que seguirán los trenes, informando al maquinista, mediante las señales de las acciones que debe tomar y se completa con la alimentación de las instalaciones de seguridad y comunicaciones. Las presentes obras fueron adjudicadas por un importe neto de 6.634.668,46 euros.

 

El material móvil de la Línea 9 del TRAM (seis trenes diésel) es objeto de otra actuación independiente, por la que, tras invertir más de tres millones de euros, se realizará una modernización del mismo.

 

Una última actuación se centrará en la intervención de las estaciones de Altea, Olla d`Altea y Calp, que se modernizarán para la mejora de la explotación y optimización energética de las mismas. Una vez redactado el proyecto, la actuación está pendiente de licitación.