Viernes, 11 Marzo, 2016 - 09:30

El aumento del calor y la falta de lluvia han provocado mayor presencia de pinos secos en las masas forestales, no por presencia de plagas, sino por condiciones climáticas. Aunque, estas condiciones de escasez de agua, también han dado lugar a un mayor aumento de la procesionaria, haciéndola habitual ahora en lugares donde antes no existía. Por esta razón, la concejalía de Medio Ambiente dirigida por Jan Van Parijs, ha optado por iniciar desde el mes de noviembre tratamientos contra la procesionaria (Thaumetopoea pityocampa) en pinadas urbanas y parques a través de un sistema de nebulización de Diflubenzuron al 25%. Este producto interfiere en el metabolismo de las larvas impidiendo la muda y su progresión al siguiente estadio.

 

Aún así, las larvas que consiguen evolucionar son tratadas con un nuevo producto, Alfa-Cipermetrín, un insecticida de contacto. La procesionaria no se considera una plaga mortal para el pino. Aunque su presencia en parques y lugares frecuentados por personas y animales la hace peligrosa al producir alergias.