Viernes, 29 Agosto, 2014 - 09:45

La campaña estival de excavaciones llevada a cabo por el MARQ en el yacimiento de la Pobla Medieval d'Ifac ha permitido descubrir un gran edificio junto al sistema de acceso a la ciudad medieval que parece tratarse de un cuerpo de guardia para las tropas. El inmueble, con una anchura de seis metros y una longitud actual superior a los ocho -aunque probablemente alcance los 16 metros-, está dotado con sólidos muros de tapial de mampostería y sillería en las esquinas, puerta y ventanas.

 

Asimismo, se han localizado numerosos restos de paredes de yeso con grafitos y marcas incisas realizadas por los habitantes que ocuparon este espacio defensivo, que se cree que fue levantado entre los años 1305 y 1325, periodo en el que gobernó la Casa de Llúria. Entre los hallazgos que sostienen esta afirmación se encuentra un fragmento de pared en el que aparece dibujado un caballero medieval que porta un yelmo con cota de malla, un estandarte y un escudo que se corresponde con las armas de la rama ampuritana del Casal de Barcelona. En concreto, podrían corresponder con el primer Conde de Ampurias, hijo del Rey Alfonso IV de Aragón y de Teresa d´Enteça, hermana de Saurina d´Enteça, señora de la Casa de Llúria y de Ifach.

 

En el interior del enclave se han encontrado, además, dos bancos que recorren el perímetro del edificio y que eran usados para el descanso de los guardias, un brasero con forma rectangular construido en mortero y ladrillos para calentar el inmueble, así como una pileta de piedra y un cántaro para el agua que permitían a los integrantes del cuerpo de vigilancia lavarse y refrescarse.

 

Entre los avances que se han realizado este verano destaca también el descubrimiento del sistema de acceso original a la pobla, oculto por las sucesivas fases de remodelación de la zona. Este hallazgo ha permitido a los arqueólogos deducir que la puerta se construyó en diversas fases, probablemente entre los principios y el último tercio del siglo XIV. Además, en las inmediaciones se ha localizado una estancia abierta dedicada al almacenaje de material y herramientas, así como numerosos objetos cerámicos, tinajas, cántaros, platos decorados, metales, vidrios, óbolos y dineros de vellón, las monedas de curso legal más habituales en este periodo de la Edad Media en el Reino de Valencia.

 

Todos estos descubrimientos se suman a las once tumbas recientemente localizadas en el yacimiento que permitirán recabar información clave para entender la vida y las dificultades que atravesaron los colonos que poblaron este asentamiento medieval. Un total de cuarenta estudiantes procedentes de diecisiete universidades españolas y europeas han participado en este proyecto que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Calp y la Conselleria de Infrastructuras, Territorio y Medio Ambiente.