Sábado, 10 Abril, 2021 - 16:30

 

 

El pasado mes de mayo el Ayuntamiento de Calp acordó con GAMASER, laboratorio de Global Omnium (que engloba a Aguas de Calpe), llevar a cabo una serie de muestras de agua de alcantarilla que permiten la implantación de un método de vigilancia epidemiológica mediante el análisis de aguas residuales. El objeto es conocer la presencia, concentración y evolución de unidades genómicas del SARS-CoV-2 en el agua residual causante de la enfermedad COVID-19.

Desde entonces Aguas de Calpe ha tomado muestras periódicas en los puntos significativos de la red de alcantarillado para conocer y estudiar la incidencia del Covid en las aguas residuales. Estas analíticas junto a las directrices de la Conselleria de Sanidad son las que han permitido adaptar las restricciones en el municipio. Las últimas analíticas muestran una importante bajada en la incidencia del Covid 19 en Calp, incluso con días de incidencia 0.

Esta iniciativa de análisis de las aguas no ha tenido ningún coste para el Ayuntamiento ya que Global Omnium, con el objeto de contribuir a frenar la pandemia, ha asumido los costes del proyecto.

Los análisis se realizan con SARS-GOAnalytics, un método pionero - validado por el IATA-CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas)- capaz de determinar cuantitativamente el número de unidades genómicas del virus que provoca el COVID 19 presentes por litro de agua y, por tanto, de establecer la curva de la epidemia tras hacer un muestreo de datos y análisis.

Su metodología permite anticiparse a algunos de los indicadores al uso y cruzar los datos con otros que recaba Sanidad para sumar información y hacer una foto más perfecta de la progresión o del retroceso de la pandemia.

Mediante la toma de muestras y análisis de agua de alcantarilla se puede disponer de un “Sistema de Alerta Temprana con el que podremos sectorizar y controlar al nivel de detalle que se nos indique la irrupción de nuevos focos del COVID en nuestras ciudades en tiempo real”, señalan desde Global Omnium

Tal y como han explicado, el coronavirus deja un rastro genético (ARN) que se mantiene en el cuerpo de los infectados durante 20 días: “Este ARN es expulsado mediante heces y otros métodos de secreción, con lo que llega a las redes de saneamiento desde el primer día de la infección, aunque el paciente ni siquiera tenga síntomas o sepa que está infectado, es decir, sea asintomático”

Por ello, gracias al sistema desarrollado por Gamaser (Global Omnium) y verificado por el CSIC “podemos monitorizar cómo se está comportando la pandemia a nivel genérico -entradas de Edars- donde vierten zonas de población, y lo que en estos momentos es especialmente relevante: podemos sectorizar y controlar a nivel de pequeñas poblaciones o incluso, a nivel de barrios”, ha destacado.